viernes, 3 de julio de 2015

Messi y el trono en el Olimpo del fútbol.


Es el debate mundial, interminable tal vez. Pelé o Maradona… y ahora Messi entra en la pregunta: ¿Quién es el mejor jugador en la historia del fútbol?

Comparar es un inocente juego periodístico, pero es parte de la discusión y del debate inevitable que se da cuando se habla de estos tres monstruos del fútbol.

Unos dicen que Leo está a años luz de ellos (hay que dejar de preguntarle a los enfermos hinchas de Boca por Messi, porque su fanatismo hacia Maradona es insuperable), otros llegan hasta la comparación, pero no se decantan por él. Quizá porque “no ha ganado un mundial.” Claro, es que los mejores jugadores de la historia han ganado un mundial, sin excepción: Cruyff, por ejemplo, ¡cuántos campeonatos tiene!

El Barcelona es un equipo de estrellas y nadie lo duda. Leo ha ganado todo lo que un jugador de equipo puede aspirar en torno a los Xavi, Iniesta, Busquets, Neymar, Suárez, Alves, Rakitic, Alba, Villa, Puyol…; sin embargo, él es el mejor –y lo seguirá siendo– entre los mejores. ¿Eso qué merito tiene? En esta época, no hay quien discuta su reinado. No lo comparemos con Cristiano Ronaldo por favor, no hay color. Por más que el portugués haya ganado tres ediciones del Balón de Oro, las sensaciones que dejan no son las mismas que cuando el argentino se lleva el galardón. Ahora Messi va por el quinto, y no lo duden, que lo ganará el próximo año.

Por el lado de Maradona, corre a su favor que se echó al hombro todos los equipos en donde jugó, el Napoli es la mejor muestra de ello: fichó por un conjunto plagado de futbolistas comunes y lo llevó a ganar sus primeros títulos en su historia. Ojo, el Napoli no destronó a la Juventus como el mejor equipo de Italia; Maradona sí que destronó a Platini como el mejor del mundo.
No ganó Balones de Oro, porque en esos tiempos, injustos, el premio se lo llevaba un jugador europeo. Maradona pudo llevárselo unas cinco veces fácilmente.

Al igual que Pelé, que se pudo llevar unos seis o siete en su época. Ese Santos no tenía rival alguno. Obvio, si juegas cuarenta partidos amistosos (contra equipos incompetentes) en cien días y en Nigeria… rival no vas a encontrar. Se dice que ese Santos de Pelé era arrollador, que nadie le pisaba los talones. El único mérito que se le ve a ese equipo es el 5-2 al Benfica de Eusebio, en un auténtico partidazo, porque ganarle 3-2 ajustadamente a Boca –con los cracks que dicen que tenían– habla de un equipo común. ¡Lo que en realidad alzaba a ese conjunto eran las giras que se hacían por el mundo para así ganar dinero y mantener a esos jugadores! Pero ganó tres mundiales frente a Di Stéfano y Eusebio… grandes jugadores cuyas selecciones no acompañaban sus categorías individuales.

Leo comenzó en el Barcelona jugando de extremo, pero Guardiola se dio cuenta de que estar arrinconado lo minimizaba y es ahí donde lo explota colocándolo al medio. No como un delantero centro; Pep inventó la posición del falso ‘9’. Messi no es un definidor, pero debía acompañar las jugadas, y, poco a poco, se fue acostumbrando hasta rematarlas él. Y empezó la historia… “D10S”, “Increíble Messi”, “De otro planeta” titulaban las portadas de los diarios deportivos tras cada actuación del argentino; con Maradona ocurrió lo mismo, solo que en Italia, porque en Barcelona no dejó huella por culpa de una escalofriante lesión. “El Pibe de Oro” jugó de mediocampista, ese es el error que comete la gente: confundir y pensar en que Leo y Diego jugaron en la misma posición. No señores, no por favor. Incluso Pelé fue delantero centro toda la vida con su gran socio Coutinho. Él no bajaba hasta el medio campo para armar una jugada, porque con la visión de Mengalvio y las jugadas de Pepe por izquierda se avanzaba mucho. Pelé ponía su sazón al borde del área, cuando la adrenalina ya corría por el cuerpo de los rivales y aprovechaba su miedo para jugar con él; ahora Leo, gracias a su madurez como futbolista, asume el rol de armador (de lujo para cualquier equipo) y regala unas asistencias que nos hace pensar que tiene vista de halcón. Voy a ponerlo simple: Maradona era armador y definidor en muchas ocasiones; Pelé era un definidor único; Messi es la mezcla perfecta de ellos dos: armador y definidor.

Ahora, pasémonos al tema de los títulos, no individuales, sino colectivos. Pelé lo ganó todo a nivel de club y selección. Ahí están los números. Lo que uno no se pregunta, y debería preguntarse, es: “¿contra qué equipos logró todos estos trofeos? La respuesta es simple: la exitosa camada de jugadores de aquella época era puramente brasileña. Individualidades que se entendían a la perfección y que no se encomendaban a Pelé para conseguir sus objetivos. Maradona ganó el mundial con un equipo –notablemente inferior, por cierto– pero que tampoco le dejaba todo el peso de la responsabilidad. Diego se puso el equipo al hombro, mas no ganó solo. En el Napoli ocurrió lo mismo: quedaron octavos en el Calcio en su primera temporada y en la segunda ficharon a Careca, un delantero para ‘facilitar’ las cosas.

Messi ha ganado todo en el Barcelona, porque, a pesar de estar rodeado de futbolistas de élite, se trabaja en equipo. Eso es lo que le falta a su selección. Selección que, en cuanto a individualidades, es mejor que la del 86’, pero en equipo es peor que cualquiera. Encima le reclaman porque perdió la final contra Alemania, nada más y nada menos que la arrolladora Alemania.


Es verdad, Leo todavía tiene 28 años y no termina su carrera. Está atravesando su momento más dulce como futbolista y eso se nota en la cancha. Tiene una final mañana, contra Chile, por Copa América y sería el primer título que logra con la selección mayor. El próximo mundial es en Rusia, en tres años. Veremos si puede conseguirlo, pero ya hizo muchas cosas como para calificarlo como el mejor de la historia.

lunes, 22 de junio de 2015

Brasil en la Copa América

lunes, 15 de junio de 2015

Se repite la historia.



"Jugamos como nunca, perdimos como siempre." Esa es la frase que vuelve a retumbar en la mente de los peruanos, porque se le plantó cara a nada más y nada menos que a la selección pentacampeona del mundo: Brasil. Hubo una enorme esperanza antes del encuentro, y se agrandó en los primeros compases, cuando David Luiz quedó en evidencia y Jefferson comete un error de principiante al pasar la pelota a Alves, quien es anticipado por el peruano Cueva y el volante es el mismo quien fusila al vendido arquero.

Uno a cero arriba: el marcador soñado que enloqueció a todo el pueblo peruano. Pero, quizá, el histórico miedo a ganar le volvió a jugar una mala pasada al combinado nacional, que vio cómo Advíncula perdía la marca de Neymar —entró solo— por centrarse en Fred (quien debió estar con Sánchez) para que el azulgrana, tras un centro medido de Dani Alves, empate el partido.

Aun así, los de Gareca se mostraron generosos en defensa y peligrosos en ataque. Miranda y David Luiz tuvieron innumerables problemas para controlar a Paolo Guerrero y a un incansable Farfán, quien no quiso perderse el partido por una inflamación en el pie. Cueva superaba con mucha facilidad a Dani Alves, que recordaba las peores épocas del lateral en cuanto a defensa se refiere; Filipe Luis, algo más ubicado, tuvo sus victorias y derrotas con Joel Sánchez.

Oportunidades... claro que las iba a gozar Brasil, imposible que no. De la mano de un iluminado Neymar, generaba todas sus situaciones. El '11' del Barcelona generó caos y descontrol en la defensa peruana, que poco a poco fue apagando su chispa gracias a un gran Zambrano. Fue ese el momento en que Lobatón, como gran capitán que demostró ser, comenzó a brillar con su fútbol asociativo y Perú le hizo sudar sangre a Brasil. Lobatón tuvo la chance de anotar el 2-1 a favor de Perú tras una gran jugada colectiva, pero su disparo lo bloqueó Jefferson sin problemas. Esa fue la mejor acción del cuadro nacional.

En la segunda parte todo siguió igual. Perú avanzaba en bloque al atacar y replegaba con nueve jugadores a la hora de defender, liberando a Farfán y a Guerrero de tareas defensivas, pero con cuatro volantes para contrarrestar la creatividad de Neymar y Willian. La batalla del medio campo nunca tuvo claro ganador, por eso la posesión fue de 55% contra 45% a favor de los brasileños.

Pero son los cambios que determinan en cierta forma el rumbo del partido. Los de Gareca tenían controlado el cotejo, a falta del pitazo final del colegiado. No fue suicidio cambiar a Vargas por Yotún; sí era como el 'destino final' de la selección. Juan Manuel sintió unas molestias y tuvo que ser sustituido por el del Malmö. 

Y a falta de dos minutos, Reyna, que había reemplazado a Cueva, pierde un balón de novato por ir desesperadamente al mano a mano con los rivales y en vez de regresar de la misma forma en la que fue como un loco a encarar (estaba fresco), lo hizo trotando; Carrillo, que entró en lugar de Farfán un minuto después del cambio de Yordy, cometió el mismo error táctico. El balón llega a Neymar y conduce la última contra del partido, que termina con un pase mágico para Douglas Costa, quien Yotún deja completamente libre de marca por pensar que estaba en fuera de juego, fulmine todas las esperanzas de los millones de peruanos que esperaban un buen resultado. Un defensor frío: lo peor para un equipo que defiende el resultado cuando quedan apenas segundos para el final.

Volteó Brasil y se llevó los tres puntos, pero las sensaciones son distintas. Ya no es ese Perú que mira cabizbajo a sus rivales. Contra Colombia (jueves) uno puede retirarse prácticamente del torneo, ya que ambos necesitan urgentemente los puntos, pero jugando así, se le puede plantear otro partido interesante a los de Pekerman.


domingo, 14 de junio de 2015

Bale y Lewandowski, al rescate de sus selecciones.

La Fecha FIFA en Europa nos dejó rendimientos individuales muy llamativos, pero el premio se lo llevan Lewandowski (Polonia) y Gareth Bale (Gales).



Ambos (sobre todo el galés) necesitaban consagrarse con sus selecciones tras una temporada dubitativa en lo personal y colectivo. El centro atacante, a pesar de haber jugado 31 partidos en la Bundesliga, no daba muestras de ser una pieza fundamental —incluso tras terminar el torneo con 17 dianas— dentro de los esquemas de su técnico. De hecho, Guardiola prefirió alinear a Götze como falso '9' en un puñado de partidos, lo que relegó al polaco a un segundo plano.

Pero Lewandowski siempre rinde con su selección sin importar su situación deportiva. Una prueba de ello: el último partido que enfrentó Polonia a Georgia por el grupo D de las eliminatorias rumbo a la Euro 2016. El ex del Dortmund anotó un hat-trick en 4 minutos y ayudó a su combinado nacional a conservar el primer puesto, con Alemania a un punto de distancia. 

A pesar del show de Lewandowski, Bale se lleva todos los aplausos. Tras una temporada llena de críticas, el de Cardiff se reivindicó con un partidazo ante la Bélgica de Hazard y compañía. Volvió a ser el tren que todos vimos explotar en el Tottenham: regate, potencia, velocidad y gol. Capturó un mal pase de Nainggolan en retroceso y definió, tras un control con el pecho y una media vuelta, con la derecha dejando sin opción alguna a Courtois. Gales terminó el partido quedándose con el primer puesto del grupo B; Bélgica, con el segundo.

Lamentablemente, su estado físico sigue sin ser el mejor. Gracias al enorme desgaste del extremo durante toda la temporada con el Madrid y en el partido, bajando hasta la zona de gestación para armar el juego a falta de un creador puro, tuvo que parar en el minuto setenta, pidiendo el cambio; sin embargo, las sensaciones eran distintas a las que dejó en sus últimos partidos en España, perdiendo la Liga y siendo eliminados por la Juventus en Champions. 

A falta de rendimiento con sus respectivos equipos, ambos cracks acudieron para desatascar los partidos de sus selecciones y se fueron a sus merecidas vacaciones. ¿Podrán comenzar la temporada 15/16 de la forma en la que terminaron la 14/15?


lunes, 8 de junio de 2015

Comparando épocas

Tras el 'triplete' conseguido por el FC Barcelona hace un par de días, nos hace pensar y preguntar: ¿El Barcelona de Guardiola o el de Luis Enrique?



El primero maravilló al mundo por ese estilo tan perfecto para tratar el balón, que coincidió con los mejores años de Puyol, Xavi, Iniesta, Busquets, Alves... Una barbaridad de equipo, que destrozaba a sus rivales con un nivel de fútbol insultante, casi insuperable, ganando más de diez títulos en cuatro años con un promedio de goles alucinante. Muchos pensaron que no volverían a ver algo parecido. Están en lo cierto, Este Barcelona no es el de Guardiola (de no muy lejanos tiempos, por cierto); sin embargo, este conjunto de Luis Enrique es tan —o incluso más— demoledor como el de Guardiola.

Este equipo tiene la creación en el medio campo, con un Rakitic fantástico en labores defensivas y ofensivas; Busquets e Iniesta no están en su mejor nivel, pero un poco de ellos es mucho para tanto jugador actual. Suárez ha sido capaz de ganarse un sitio en el once titular a base de trabajo puro y Neymar, que está llamado a ser el mejor jugador del mundo en un futuro. Pero lo más importante: tienen a Messi. Porque tener al argentino en tu escuadra basta, potencia a los demás. Es el distinto en la plantilla, donde quiera que sea, es y será el mejor del equipo. 

Años anteriores, la fórmula era la misma: salir a buscar al rival con una presión asfixiante y tener el balón el mayor tiempo posible. Se perdió la esencia y el estilo se borró un poco. El peor Chelsea fue capaz de defender con 10 hombres en el Camp Nou y marcar dos goles. Luego, el equipo perdió la competitividad. El Tata intentó recuperarla, pero le duró un mes y se fue ganando la Supercopa de España. Nada más, ya que un club como el Barcelona te exige levantar trofeos importantes (el Madrid distituyó a Ancelotti a pesar de ganar Supercopa de la UEFA y Mundial de Clubes). 

Llegó entonces Luis Enrique. Tras una turbulenta primera parte de temporada, afianzó su once inicial y, a base de rotaciones, mantuvo un equipo que llegó fresco al tramo decisivo de la temporada, vivo en las tres competiciones y con muestras de un fútbol vistoso. Pero el asturiano ha hecho del Barcelona "un equipo total", como afirmó Mascherano tras ganarle al Real Madrid en el Camp Nou. Sabe adaptarse a todas las fases del juego, algo que el Barcelona de Guardiola difícilmente lo hacía. Esperar y salir a la contra cuando es necesario, congelar el partido... Este Barcelona es distinto, tiene el toque de pelota como sus ochocientos equipos anteriores, pero no tiene nada que ver con el de Guardiola, solo el hambre de títulos.

Alcanzar la perfección... por segunda vez.

El Barcelona tocó el cielo en Berlín derrotando a la Juventus en un partidazo. Rakitic, Suárez y Neymar le dieron la quinta Champions al club azulgrana, que tuvo otra temporada perfecta, como en la 08/09.




Se jugó en Berlín, donde Italia se llevó la Copa del Mundo en 2006. El que ganaba se iba de vacaciones con los tres títulos en juego de toda la temporada en el bolsillo. Qué mejor que ver a los únicos que podían lograrlo enfrentarse en la final de Champions League, el último partido de la temporada europea. Los catalanes eran claros favoritos en las apuestas, en los debates y en las particulares previas que hacen las cadenas de televisión antes de transmitir el partido en vivo y en directo. Hay que demostrar ese favoritismo en el campo, en esos noventa (que pueden ser ciento veinte más penales) minutos que deciden al ganador. 

El Barcelona hizo todo para ganarlo, al igual que los de Allegri. Por algo el Madrid quedó en el camino, por algo la Lazio se quedó sin Copa de Italia y por algo otros diecisiete equipos no pudieron consagrarse en la Serie A. Porque la Juventus es inmensa, porque aunque comenzaron perdiendo desde el vestuario con gol de Rakitic—Leo, Luis y Neymar tuvieron sus chances—Morata empató el duelo en el momento que peor lo pasaba. Después arrinconó al Barcelona durante diez minutos (eso es mucho) y lo hizo sufrir, sudar sangre. Pero la contra, la bendita contra comandada por Messi liquidó el sueño de cualquier bianconero, ese sueño de poder remontar el partido y observar a Buffon alzar la 'orejona'. El fútbol da estas cosas. Remata Leo, Gigi da rebote y el '9' caza el balón. Parecido al tanto de la igualdad.

Xavi entró para darle pausa al partido como es habitual en el Barcelona porque ve que el rival se le viene encima. Pero esta final era un descontrol total tras el 2-1, el campo ayudaba mucho: resbalones, malos pases, recepciones desastrosas... en fin. Y ya en el minuto 96, cuando la Juventus lanzó el último centro del encuentro, Piqué se vistió de héroe para ganar dos veces en el salto; el segundo, clave para que Messi, con lo poco de energía que le quedaba en la pierna derecha, la puntee y deje a Neymar con Pedro frente a dos defensores. El brasileño se la dio al canario y este se la devolvió, para que defina entre las piernas del pobre y vendido arquero.

El colegiado decidió terminarlo cuando el Barcelona hizo el tercero. Difícil encontrar consuelo entre los jugadores italianos y euforia total entre los que se habían coronado campeones de Europa. Xavi fue a hablar con Pirlo. Quién sabe para qué. Ojalá lo haya convencido de ir a Catar para jugar juntos. Luego, el capitán fue a levantar la quinta Champions de la historia del Fútbol Club Barcelona. No parar de hacer historia: esa es la frase del cuadro catalán. Una generación única de futbolistas. 



lunes, 1 de junio de 2015

Final de Champions - Duelo de cracks

Copa Del Rey - Final


El Barcelona ganó la final de la Copa del Rey por un marcador de 1-3 (los catalanes jugaron como visitantes) y dejó al Athletic de Bilbao sin hazaña. Messi, con una jugada que quedará para la historia, se deshizo de Balenziaga, Laporte, Beñat y Rico para definir con un disparo al poste cercano y abrir el marcador. Neymar marcó a placer tras una asistencia de Suárez y Leo sentenció el encuentro en el segundo tiempo aprovechando la poca reacción de la saga vasca y Williams descontó para los dirigidos por Valverde. Los azulgranas suman su segundo título en lo que va de la temporada y se jugarán el 'triplete' este sábado contra la Juventus por la Final de Champions League.

lunes, 25 de mayo de 2015

Solo uno para tres títulos.

Barcelona y Juventus pondrán el juego el reinado de Europa el 6 de junio en el Olímpico de Berlín. Los españoles deben disputar aún la final de copa frente al Athletic de Bilbao el 30 de mayo, pero los bianconeros llegan al choque con opciones de lograr la histórica triple corona.

Solo uno lo puede conseguir: catalanes o italianos. El Barcelona, en caso de coronarse campeón en las tres competiciones, lo haría por segunda vez en su historia; la Juventus, por primera. Antes, los de Luis Enrique juegan en el Camp Nou contra el Athletic de Valverde por la final de la Copa del Rey para ya pensar en lo que será el duelo que decidirá, probablemente, cuál es el mejor equipo del mundo. 

Y es que el cuadro presidido por Josep Maria Bartomeu llegó con la plantilla completa al tramo decisivo de la temporada gracias a la gestión de minutos efectuada por su entrenador. Rotaciones discutidas..., pero al fin y al cabo sus jugadores se lo agradecen, ya que ninguno anda seriamente fatigado. Lo que sí es raro es el problema de Suárez. El Barcelona, como muchos grandes, tiene esa mala costumbre de ocultar el verdadero alcance de las lesiones de sus jugadores importantes, y de ahí no juegan cinco partidos cuando el parte médico publicado indica una semana de para.

 Los que ocupan la zona medular se han repartido la cantidad máxima de minutos posible, el técnico asturiano no exprimió a sus jugadores: Rakitic, al igual que Iniesta, ha sido dosificado perfectamente; Busquets alternó con Mascherano el puesto de pivote; Rafinha es el cambio preferido del técnico asturiano para equilibrar la cifra de minutos entre titulares y suplentes; y Sergi Roberto, que ha tenido poco protagonismo y fue utilizado como en cotejos de fase de grupos de Champions o primeras instancias de Copa del Rey.

 Por otro lado, la Juventus ganó la Copa de Italia y dejó a la Lazio a puertas del título. En uno de los partidos más entretenidos de la temporada en Italia, los de Allegri se proclamaron campeones por segunda vez en lo que va de la 14/15 (conquistaron la Serie A a falta de cinco jornadas para el cierre) y tienen el 'triplete' a tiro. Ganarle al Barcelona y ahí lo tienen. Les sobra equipo para lograrlo y también llegan enteros tanto física como futbolísticamente. Este fin de semana recibieron y ganaron al Napoli que buscaba, y tendrá que luchar por él en último partido, el boleto directo a la siguiente edición de Champions. Los locales se dieron el lujo de reservar a Chiellini, Evra, Vidal y Tévez porque el choque se antojaba de mucho roce, y perder a un pilar a dos semanas de la final de Berlín frente al Barcelona...

"Nuestros objetivos eran copa y liga. Berlín es un sueño." Afirmaba Allegri tras la consecución de ambos trofeos, porque un equipo italiano no llegaba a semifinales de Champions desde 2010, cuando el Inter de Mourinho dejó en lacarrera al Barcelona y derrotó después al Bayern en la final del Bernabéu (2-0). La estadística dice que estar en la final tras haber eliminado al vigente campeón asegura el título desde la 09/10 y, si es que no lo hace, supone una motivación enorme. La Juventus de Tévez, Morata y compañía eliminó al Madrid de la BBC, de James... de la Décima, y eso no es poco.

Todo se verá el 6 de junio, cuando el balón ruede en el Olímpico de Berlín. Las apuestas dan como favorito al Barcelona, pero el 'Apache' ya advirtió cuando se empató en el Bernabéu: "Que no nos seamos favoritos nos engrandece." Llorente también: "No siempre gana el mejor." Tenemos dos justos finalistas y un partidazo por delante.


lunes, 4 de mayo de 2015

Se abren las semifinales de Champions

Mañana se juega la ida de semifinales de la UEFA Champions League. Los cuatro participantes quieren disputar la final en Berlín.



Las llaves iniciarán con el duelo particular entre la Juventus de Turin, reciente campeón de la Serie A, y los actuales campeones del certamen, el Real Madrid. Los dirigidos por Ancelotti visitarán el feudo de la Vecchia Signora y al día siguiente, Guardiola regresará al estadio donde muchas alegrías tuvo, pero esta vez lo hará como entrenador del Bayern Múnich. 

Ambas llaves tienen datos importantes como las bajas que tienen tres de los cuatro conjuntos. Los merengues afrontan el partido con la baja confirmada de Luka Modric a la espera de la recuperación de Karim Benzema. Gareth Bale superó sus molestias en el gemelo y se dice que volverá al once titular en el partido de ida, mientras que los italianos tienen que suplir la ausencia del francés Paul Pogba en el once titular ya que todavía no está al cien por cien debido una lesión muscular.

Los bávaros llegan mermados al choque del miércoles ante el Barcelona, y es que Robben, Alaba, Ribéry y Badstuber se perderán el encuentro de ida en el Camp Nou. El polaco Robert Lewandowski era seria duda pero se anunció que jugará con una máscara tras sufrir una lesión en la mandíbula y nariz. Bastian Schweinsteiger y Javi Martínez acaban de volver a la acción tras muchos percances físicos esta temporada, lo que ha disminuido su influencia en el once del de Santpedor, que sabe que la situación que afronta su equipo es crítica en este tramo de la temporada.

El único que no tiene bajas es el Barcelona, conjunto que ha llegado entero físicamente a esta fase decisiva, donde todos los títulos se ponen en juego. Y eso es lo que ha logrado Luis Enrique. Su equipo es que el llega con más energías gracias a que los jugadores no cargan una cantidad excesiva de minutos en sus piernas. Los catalanes están vivos en las tres competiciones y, de momento, las afrontan con todo el plantel disponible.

Esta semana se juega solamente la idea y en la próxima se decidirán los finalistas tras disputarse la vuelta. El Real Madrid y Bayern tienen el factor a favor de jugar el segundo partido en casa y -si es que estuviese encarrilada- sellar su pase a la gran final que se disputará en Berlín el 6 de junio. Por entonces, los cuatro equipos deben dejarse la piel en la cancha.





domingo, 3 de mayo de 2015

La Liga más emocionante

El Barcelona y el Real Madrid ganaron sus respectivos compromisos (contra el Córdoba y Sevilla respectivamente) por el torneo local y sigue la incertidumbre sobre quién levantará el trofeo a final de temporada.



La campaña pasada se definió en la última jornada entre el Barcelona y Atlético Madrid, donde los colchoneros se proclamaron campeones en el Camp Nou al necesitar -como mínimo- un empate. Ahora, el asunto es entre los clásicos rivales del fútbol español. Pero ambos equipos tienen encuentros clave, como el que los azulgranas tendrán con los actuales campeones en el Calderón y los dirigidos por Ancelotti disputarán frente al Valencia en el Bernabéu. Si ambos equipos no tropiezan antes de la última jornada, el campeón saldrá del Barcelona-Deportivo y Real Madrid-Getafe.

Los líderes de la Liga parten con una ventaja de dos puntos que antes era de cuatro, pero gracias al empate en el feudo del Sevilla, esta distancia se recortó favoreciendo a su más inmediato perseguidor: el Madrid de Cristiano. Y es que los catalanes han llegado más frescos al tramo decisivo de la temporada gracias a las rotaciones que efectuó Luis Enrique desde principios de temporada, algo de lo que Ancelotti ha prescindido y le ha traído consecuencias negativas. 

Ambos deben afrontar, primero, la ida de las semifinales de la Champions League. Esto supone un gran desgaste físico. El Bayern de Guardiola enfrentará al Barcelona en España y el Madrid debe viajar a Turín para obtener un buen resultado ante la Juventus. Tras esto, se reanudará la disputa por torneo liguero y luego, se definirán los finalistas de la UEFA Champions League. Es un calendario todavía exigente para ambas escuadras españolas, teniendo en cuenta que tanto bávaros como bianconeros ya son campeones matemáticamente en sus distintas ligas.

Tampoco hay que olvidar la pelea por los puestos que clasifican a la siguiente UEFA Champions League y UEFA Europa League. El conjunto del Cholo anda tercero en la tabla a cuatro puntos del Valencia, que ocupa la cuarta plaza y opta por jugar el repechaje para la próxima edición de Champions. El Sevilla de Emery, actual quinto, quiere terminar el campeonato como cuarto y así jugar una llave que, en estos momentos, pertenece a los dirigidos por Nuno, ya que el terminar por debajo del Valencia le otorga un cupo para la siguiente Europa League, torneo donde se están acostumbrando a participar y son los actuales campeones.

Son tres fechas apasionantes las que aún se deben jugar a muerte. Recordando una disputa por la Liga entre los dos más poderosos, a estas alturas del campeonato, hay que remontarse a la temporada 09/10, cuando los azulgranas se llevaron la famosa "Liga de los 99 puntos" ante su eterno rival. Guardiola y Pellegrini eran los técnicos en ese entonces. ¿Podrán Luis Enrique y Ancelotti regalarnos un final parecido?


lunes, 20 de abril de 2015

Semana de Champions

Barcelona, Real Madrid, Porto y Juventus son los favoritos para clasificar a semifinales.



El día de mañana arrancan los partidos de vuelta de los cuartos de final de la presente edición de la Champions League, el torneo europeo más importante a nivel de clubes. Con partidos interesantes como Bayern-Porto o Real Madrid-Atlético de Madrid, los equipos se jugarán todo en unas llaves muy emocionantes. El PSG tiene muy difícil la clasificación en el Camp Nou, mientras que el ambiente en Mónaco es un poco más positivo.

El Barcelona buscará sellar su pase a semifinales (13:45 hora peruana), pero antes debe disputar su encuentro correspondiente contra los dirigidos por Laurent Blanc y no puede especular con el resultado de la ida. El cuadro parisino recupera a Zlatan Ibrahimovic y a Verratti, ambos bajas en la ida por sanción. Thiago Silva quedó fuera de la convocatoria, en la que sí entró su compatriota David Luiz. Simultáneamente, el Bayern de Guardiola buscará la hazaña cuando reciba al Porto de Lopetegui. Los bávaros creen en la remontada y los portugueses vienen en plena confianza, demostrando un gran nivel de fútbol.

El partido más atractivo es el derbi madrileño: Real Madrid contra Atlético Madrid. El partido se disputará en el Santiago Bernabéu (13:45) este miércoles. El equipo dirigido por Ancelotti llega algo mermado por las bajas de Luka Modric, Gareth Bale y la más que posible ausencia de Karim Benzema. El Atleti se aferra a la estadística de la presente temporada, donde los blancos no han ganado ninguno de los siete encuentros disputados entre ambos; sin embargo, cuando se habla de Champions, el Madrid es otro. Y mientras se juega este cotejo, la Juventus tratará de hacer los deberes ante el Mónaco en Francia. El cuadro del Principado solo ha perdido un encuentro jugando de local en esta competición, aunque muestra muchas complicaciones a la hora de ser protagonista dentro del césped.

Si bien es cierto que en las anteriores ediciones de la Champions no se sorteaban las semifinales, este año, el formato ha cambiado y la UEFA ha decidido sortear todos los emparejamientos posibles hasta la final. Este sorteo se llevará a cabo el 24 de abril en Suiza donde cualquiera tiene chances de disputar la final y jugarla en el Olímpico de Berlín. Nivel hay, y de sobra.

Lo más importante del fin de semana

Se disputaron partidos clave este fin de semana por la lucha de los títulos ligueros en Europa. La Liga está que arde, mientras que la Premier League y la Bundesliga están definidas.



En España se jugó la trigésima segunda jornada del torneo local. El Barcelona ganó su encuentro en el Camp Nou frente a un Valencia que mereció más y que incluso jugó cómodo todo el partido, hasta que Messi sentenció. Suárez madrugó a los valencianos con una definición con el exterior tras una asistencia de Leo y al borde del final, el argentino liquidó el choque, echándole presión al 
Madrid, que hizo los deberes ante un Málaga muy ordenado y peligroso en ataque (3-1). Lo más destacado del partido disputado en el Santiago Bernabéu fueron las lesiones de Gareth Bale y Luka Modric. El croata sufrió un esguince de ligamento en una rodilla y se perderá el resto de la temporada salvo una hipotética final de Champions League, mientras que el galés notó un pinchazo en un gemelo, lo que significa un problema muscular.

Por la trigésima tercera jornada de la Barclays Premier League, el Chelsea recibió de local al Manchester United. El encuentro acabó 1-0 a favor de los londinenses gracias al gol de Eden Hazard en el minuto 38. El City ganó su compromiso contra el West Ham. Los goleadores fueron Agüero y Collins en propia meta. El Arsenal, conducido por un gran Alexis Sánchez, se clasificó a la final de la FA tras eliminar al Reading en tiempo añadido (2-1) y disputará la siguiente jornada del torneo local contra los de Mourinho, con quienes tienen una diferencia de diez puntos.

El Bayern, actual campeón de la Bundesliga, visitó al Hoffenheim y se llevó los tres puntos. Rode y Beck (en propia meta) fueron los goleadores. Por otro lado, el Wolfsburgo empató de local con el Schalke 04. Sané adelantó a los visitantes en el minuto 53 y Kevin de Bruyne emparejó las cosas en el 78'. Farfán disputó los 90 minutos del encuentro jugado en el Volkswagen Arena. Su clásico rival, el Dortmund, regresó a la senda del triunfo tras ganar su partido correspondiente frente al modesto Paderborn (3-0).

Con dos de las tres ligas más importantes casi definidas, está por ver cómo se define el torneo español, donde la diferencia entre el Barcelona y Madrid es de tan solo dos puntos, a falta de seis partidos por disputarse. Los líderes visitan a su clásico rival, el Espanyol, y los blancos deben visitar Balaídos para chocar con el Celta de Vigo.

domingo, 19 de abril de 2015

La identidad es clave

La mayoría de equipos tienen una forma de jugar (y pueden) de acuerdo a sus posibilidades. Están quienes solucionan esa falta de identidad con las individualidades, pero no siempre se obtienen resultados favorables.




En el fútbol vale todo lo que esté dentro de la legalidad para ganar. Está permitido encerrarse en el área todo el partido y ganarlo tras un saque de esquina en el último suspiro del encuentro. El amante de este deporte -en su mayoría- rechaza esa forma, pero al fin y al cabo, el entrenador es el que impone su manera de jugar y es imposible no notarlo. Los jugadores son los que se deben adecuar a ese estilo y plasmarlo a la perfección en el campo. Esto acostumbra a la afición, con el tiempo y éxitos (los títulos no lo son todo para equipos de menor jerarquía), a una forma y la reclama cada vez que acude al estadio. De ahí vienen los silbidos cuando el conjunto pierde sin la identidad que lo caracteriza.

Triangular y combinar: la mejor forma de enamorar al público. Pero existe también el contraataque, y hay que tener armas y saber hacerlo. El experto en esto es el Madrid. ¿Acaso nadie recuerda el primer gol de Cristiano en el Allianz Arena cuando el Bayern cayó estrepitosamente 0-4? Robo en campo propio, balón para Benzema, quien ve la corrida de Bale y se la deja. El galés se la lleva desde la media cancha hasta la frontal del área para asistir al portugués y así batir a Neuer. Una paliza al entonces campeón de Europa y una oda al juego directo. Muchos catalogaron ese tanto como 'el mejor contraataque del mundo'. Razones tenían, estaban en lo cierto. El arte de contraatacar se ha insertado en la cultura de juego de cualquier equipo, sin importar las cualidades de los mismos. No es que no se gana si no se sabe contragolpear, pero es la mejor forma de agarrar mal parado al rival.

La magia del tiki taka es un sello en varios equipos. Los que mejor lo maneja son el Arsenal y, en ocasiones, el Barcelona. El Madrid despliega un fútbol exquisito cuando juegan sus estrellas. La mejor prueba de ello la encontramos en la primera fase de la temporada, cuando los blancos destrozaron a los azulgranas en el Bernabéu, donde los de Luis Enrique se pudieron llevar a casa un resultado más abultado (3-1). El Chelsea de Mourinho también fulminó a sus rivales con un fútbol llamativo en la primera rueda de la Premier League. Con Fábregas como conductor del juego, los 'blues' su hicieron fuertes candidatos a conseguir la presente edición de la Champions League, pero con el paso de los meses y falta de rotaciones su nivel bajó considerablemente.

Hay gustos y opiniones. A unos no les importa la manera de jugar, solo el resultado. Otros consideran importante ganar respetando un estilo de juego. Existen casos (milagros) de equipos que ganaron títulos sin una idea clara de juego, como el Chelsea que se llevó la Champions de la temporada 11/12 con Roberto di Matteo de entrenador y un Drogba impresionante, eliminando al Barcelona y derrotando al Bayern en la final. Nadie sabe cómo lo logró. La fórmula tampoco duró mucho que digamos. Por eso, es fundamental tener una identidad para jugar.

lunes, 13 de abril de 2015

Renunciar a las rotaciones

La temporada europea consiste en un promedio de 50 partidos por equipo. Los jugadores necesitan llegar frescos al tramo decisivo de cada campaña y para ello, el entrenador debe dosificar esfuerzos.


"El equipo está fresco. Descansar por descansar no tiene sentido." Esas fueron las palabras de un eufórico Ancelotti tras ver a su equipo aplastar al Granada en el Santiago Bernabéu por 9 a 1. Es de saber, que el Madrid venía mermado desde principios de año por diversas lesiones de sus jugadores fundamentales. Todo esto vino gracias a la seguidilla de partidos que disputaron los blancos sin descanso alguno. Ahí comenzaron a lesionarse los que disputaban la mayoría de minutos. El que más tiempo tardó en recuperarse fue Luka Modric, En los casi cuatro meses que el croata estuvo alejado de los terrenos de juego, los merengues perdieron el nivel de juego (incluyendo el repaso al Barcelona) que venían mostrando hasta antes de disputarse el Mundial de Clubes, fueron eliminados en cuartos de final de Copa del Rey por el incansable Atleti de Simeone, se perdió la ventaja con el Barcelona en La Liga, campeonato en el que marchan segundos en la tabla de colocaciones, y se rozó la debacle en casa contra el Schalke 04 en octavos de final de la Champions League.

Pero esto no es nuevo, es un tema que lleva años en los debates de fútbol. Forma parte de este deporte: el rotar o no. Muchos entrenadores pierden la razón al no darle el descanso debido a sus jugadores cuando se disputa un encuentro cada tres o cuatro días. El cuerpo humano necesita parar tras el cansancio acumulado, tanto físico como psicológico. Caprichos como los de fundamentar y refugiarse en la excesiva participación de un jugador por el hecho de haber costado un dineral es tan ridículo como increíble. Alguien entienda, por favor, que los cracks son humanos.

Las rotaciones también sirven para que todos los jugadores se sientan importantes. Siempre hay alguien que se siente imprescindible en los planes del técnico, piensa que asume un rol de protagonismo distinto al de los demás y tal vez es cierto; no obstante, hay otro (u otros) que anda resignado por el ostracismo, ya que el estratega, encargado de usar de forma adecuada los recursos del equipo, no sabe gestionar su plantilla. Saber qué minutos debe disputar cada jugador forma parte de la cultura y trabajo del entrenador. Un ejemplo claro es el Madrid de Pellegrini: el ingeniero no repitió once en dos partidos seguidos hasta la segunda mitad de la temporada. Pero tuvo la mala suerte de tener a su estrella, Cristiano Ronaldo, dos meses fuera. Aun así, terminó segundo el liga con 96 puntos.

Muchos equipos tiran sus temporadas a la basura gracias a la pésima distribución de minutos. Técnicos que le encomiendan todo el trabajo a ciertas piezas sin otorgarle descanso alguno. Quieren que lo jueguen todo, hasta el último y más absurdo minuto de descuento frente al colista con el marcador 5-0 en el electrónico. Balón frontal al delantero, le gana la posición al defensor y siente el pinchazo: fuera un mes. Varios llegan sin gasolina a abril. Hay jugadores que sienten todo el esfuerzo recién en la siguiente temporada, como Koke. Ancelotti sabe de primera mano las consecuencias. Mourinho no aprende la lección con su Chelsea. Pero al final todas son decisiones del entrenador.

Un tema aparte, mas no irrelevante

La peruana Inés Melchor alcanzó la gloria ayer en la Maratón realizada en Santiago de Chile. Además, logró un nuevo récord en la categoría femenina.


En una prueba donde participaron más de 28 mil atletas representando a casi 50 países, la connacional, Inés Melchor, se llevó el primer puesto. La huancavelicana marcó un tiempo de 2:28:18, dejando a la anfitriona Erika Olivera en segundo puesto, quien llegó a la meta en 2 horas 44 minutos y 2 segundos.

El diario chileno La Tercera recoge estas declaraciones de la fondista peruana: “Estoy muy contenta por esta marca. Vine a buscar una de 2.30' o 2.32'. No me lo esperaba, yo misma me siento asombrada”. Aunque para la abogada la parte más difícil fue el tramo entre el kilómetro 30 y 35 de la carrera, “el entrenamiento sirvió de mucho”.

No es la primera vez que deportistas peruanos alcanzan logros como un primer puesto o participaciones destacadas en competiciones como esta y no se les da la debida importancia. Esto no es portada en los diarios deportivos nacionales. ¿Qué se debe hacer, entonces?

domingo, 5 de abril de 2015

Un equipo a tener en cuenta

El cuadro dirigido por Dieter Hecking está cuajando una de las mejores temporadas en su historia. Gran papel en la Bundesliga.


En la aburrida Bundesliga, monopolizada por el todopoderoso Bayern, que compra a placer y arrasa con lo que se le cruza, ha resurgido un equipo que salió campeón de liga la temporada 08/09, vistiendo de verde y blanco, patrocinando la marca de su máximo y único accionista (Volkswagen): el Vfl Wolfsburg. Anda segundo en la tabla de colocaciones de la primera división del torneo alemán con 57 puntos por detrás de los bávaros. Los 'lobos' (como se hacen llamar) están dando que hablar en el campeonato germano, afrontando con seriedad y compromiso cada encuentro, dejándose la piel en el campo y dejando muy satisfechos a los amantes del fútbol.

Tras un inicio irregular, donde solo se obtuvieron dos puntos en los tres primeros partidos, el cuadro verdiblanco ha logrado la regularidad dejando atrás a grandes equipos como el Schalke 04, Borussia Dortmund, Bayern Leverkusen o el Borussia Mönchengladbach. Incluso, en la jornada de reanudación tras el largo parón de verano, con De Bruyne a la cabeza, el Bayern de Guardiola salió humillado del Volkswagen Arena con un 4-1 a las espaldas. Esto hace del equipo merecedor total de jugar el torneo europeo más importante a nivel de clubes la próxima campaña. Para ello, debe dejar de lado su fama de "club vendedor" y formar parte de los "clubes compradores" para seguir con su ambicioso proyecto deportivo. Será difícil, ya que teniendo a jugadores como los ex Chelsea Kevin De Bruyne y André Schürrle, el suizo Ricardo Rodríguez o experimentados como su compatriota Diego Benaglio y el brasileño Naldo, algún club estará tanteando la posibilidad de fichar a uno de estos talentos.

En la Europa League, finalizando como escolta del Everton inglés en la fase de grupos, ha eliminado en dieciseisavos al Sporting de Lisboa y en octavos al Inter de Mancini. Ahora le tocará enfrentar al Napoli del argentino Gonzalo Higuaín. Choque atractivo, para todos los gustos. Está por ver si este conjunto llega lejos en esa competición o si, incluso,es capaz de destronar al actual campeón (y competidor en vigencia) del certamen: el gran Sevilla de Emery.

Ahora, siendo realistas, sería extremadamente conmovedor ver la base del actual 'once' titular de aquí a dos o tres temporadas. El mejor Dortmund de Klopp es un claro ejemplo de mantener los jugadores fundamentales, pero poco a poco también fueron vendidos al sucumbir ante el poderío económico de los clubes más grandes de Europa. Otros, también, se lesionaron, dando paso a un declive futbolístico. Así es como ha evolucionado el fútbol. El Wolfsburgo tiene grandes jugadores y equipos dispuestos a comprarlos, desarmando el equipo, también.

Hay vida después del toque

En los últimos años, el FC Barcelona viene experimentando un cambio en el juego que ha sido clave de sus éxitos más recientes.



Ya se discutía del tema un año antes, pero cobró más importancia el sábado 21 de setiembre del 2013 cuando el conjunto, en ese entonces, dirigido por el Tata Martino ganó su encuentro correspondiente contra el Rayo Vallecano en el estadio de Vallecas por 0-4. La noticia no fue la victoria de uno o la derrota del otro, sino que el Barcelona, luego de 315 partidos oficiales, perdió en el tema de posesión del balón por un 51% contra 49% a favor de los locales. El entrenador argentino, víctima de las críticas, le impuso su juego algo más vertical, por ser un estratega caracterizado por lo defensivo, a un equipo que venía perdiendo la identidad que cobró en su época dorada, cuando Pep Guardiola se hacía cargo de las riendas del cuadro catalán.

Esa temporada terminó con las marchas de Cesc Fábregas, Alexis Sánchez, Gerardo Martino y el retiro del histórico capitán Carles Puyol. Corría en mente de todos quién iba a ser el entrenador que regrese esa idea de juego que tantas alegrías le dio a los aficionados. Y en medio de tanta discusión, se contrató a Luis Enrique, que entrenó al Barcelona ‘B’ en la temporada que el de Santpedor, como director técnico, alzó su segunda Champions en Wembley. Muchos pensaron que retornaría el equipo de las seis copas o del 2-6 en el Bernabéu, pero el combinado azulgrana cambió con la llegada de Luis Enrique. Después de un comienzo con altos y bajos, el equipo entendió la idea de su técnico y, como si ocurriera en un mundo paralelo, el juego directo es una de las armas del nuevo Barcelona. El Clásico se abrió con una jugada a balón parado y hoy, en Balaídos, un cabezazo de Mathieu dio la victoria a los líderes. Mal no les va, los resultados están ahí: primeros en Liga, clasificados para cuartos de Champions y para la final de Copa contra el Athletic de Valverde.

También hay que decir que la posesión es importante, mas no determinante. Tener el balón de forma abrumadora es un camino para avasallar al rival, si bien es cierto que las combinaciones y la lluvia de centros son sus argumentos. Lo que está claro es que la forma más bella de jugar es por medio de las combinaciones, y eso no es patrimonio exclusivo del Barcelona: el Madrid de la Quinta del Buitre, el Milan de Sacchi, el Ajax de Van Gaal, el Arsenal campeón invicto de la Premier League 03/04 jugaron un fútbol que rozaba la perfección (sobre todo el Ajax de Van Gaal). Incluso el Dream Team de Cruyff era más vertical que el de Pep y enamoró similares masas. 

El tener variantes ante el escenario de cada partido te hace un equipo imprevisible, y eso es lo que el técnico asturiano ha logrado hoy en día: un conjunto que se puede amoldar a cualquier contexto sin dejar la triangulación y el toque característico de lado. Si el rival presiona arriba: balones para los extremos. Si el rival se refugia atrás: jugamos al toque hasta encontrar los espacios con la paciencia necesaria. Al parecer, este equipo ha sobrevivido al traumático cambio de identidad.

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Posted by Depor.pe on Lunes, 6 de abril de 2015

lunes, 23 de marzo de 2015

El Clásico, azulgrana

El partido, lleno de ocasiones para ambos equipos, terminó decantándose por el cuadro azulgrana, que llegó vivo a la segunda parte gracias a la poca pegada blanca. Mathieu, Ronaldo y Suárez fueron los goleadores del encuentro disputado en el Camp Nou.


Asistieron casi cien mil aficionados y alrededor de 800 periodistas de distintos países para cubrir notas (antes, durante y después) del partido, pero los protagonistas fueron 22: los jugadores azulgranas y madridistas. Mateu Lahoz, colegiado valenciano y debutante en el Clásico, no influyó en el resultado. El cotejo tuvo dos fases: una primera parte completamente controlada por un Madrid impreciso de cara a puerta y un segundo tiempo en el que los dirigidos por Luis Enrique pusieron, nuevamente, el marcador a su favor y controlaron el balón gracias al agotamiento del cuadro blanco.

Los diez primeros minutos del clásico fueron tranquilos, de dominio blaugrana pero sin asedio con peligro al área de Iker Casillas. Iniesta lo intentaba por banda izquierda, donde habitualmente se mueve, hasta que se hizo daño cuando llegaba a línea de cal tras un choque fortuito con Carvajal. Comenzaron, entonces, las imprecisiones en la salida del balón de los locales y el Madrid reaccionó, agilizando las transiciones y moviendo el cuero de un lado a otro constantemente con Modric a la cabeza. Cristiano tuvo el gol en el minuto once, pero el travesaño se lo negó. En la jugada siguiente, Isco también estuvo a punto de enmudecer el estadio al sacar un disparo que se fue desviado por poco.

Apenas corría el minuto 19, cuando Pepe sale de su posición para cortar un balón ante Suárez y el uruguayo recibe la falta del portugués. Messi, desaparecido en la mayoría del partido, saca un centro con la rosca precisa para que Jérémy Mathieu, anticipando con mucha facilidad a Sergio Ramos, gane el duelo aéreo y abra el marcador a favor de los líderes de la Liga. A pesar de esto, Cristiano y compañía no se vinieron abajo y lograron la igualdad después de que Neymar tenga el 2-0 en sus pies. Nació la contra conducida por Modric, quien ve a Benzema tirando la diagonal y habilita al francés quien, con un tacón que demuestra toda su dimensión futbolística, deja a Ronaldo solo ante Bravo para que el portugués haga justicia en el Camp Nou. El conjunto blanco trató de remontar el resultado pero un Piqué imperial y un Bravo sensacional lo impidieron. Así terminó el primer tiempo.

El segundo periodo estuvo marcado por el cansancio del Madrid; hace mucho que el Barça no le ganaba en físico al medio campo merengue, siempre implicado en tareas defensivas y ofensivas. Los encargados de organizar el juego y nutrir a la 'BBC' llegaron fundidos y Messi y compañia lo aprovecharon, sin antes pasar un mal momento en defensa, cuando Bravo le gana en el mano a mano a Karim Benzema. Ese sería el penúltimo ataque del actual campeón de Europa en toda la segunda mitad.

Mención aparte es la que merece el gol de Luis Suárez. Minuto 56 (cabe decir que fue una jugada que tomó por sorpresa a todos los espectadores): Dani Alves observa el desmarque del '9' y manda un pase de poesía dirigido al charrúa. Todo bien hasta aquí. Ahora, hay que deshilachar la jugada y el desenlace: el brasileño manda un pase bombeado de larga distancia (unos 60 metros) y el control orientado con el exterior del pie a la carrera, dejando atrás a Ramos y mal parado a Pepe, es lo que le da la ventaja suficiente al uruguayo para tener una milésima más de segundo, sacar el derechazo cruzado y completar una jugada de ensueño. No es perfecta por la elaboración o cantidad de toques, esto fue puramente técnico. Exquisito y excelso, para ser más precisos. Suárez tumbó al Madrid con su tanto.

A partir de ahí, los campeones del mundo tiraron la toalla y Cristiano perdió los papeles tras recibir una falta de Javier Mascherano en el medio del campo que terminaría sin sanción para el de Madeira. Xavi y Busquets entraron para enfriar el partido pero el tridente culé siguió generando ocasiones; sin embargo, la falta de pólvora y Casillas evitaron un marcador más abultado (sin olvidar que el Real gozó de sus oportunidades en la primera mitad).

El árbitro pitó el final del choque, con un Madrid muy digno y un Barça más líder aún sacándole cuatro puntos de ventaja a su escolta. No es una diferencia decisiva, teniendo en cuenta los partidos que deben disputar ambos, pero sí es importante, ya que a falta de diez jornadas, los de Luis Enrique son favoritos al título de liga.