lunes, 23 de marzo de 2015

El Clásico, azulgrana

El partido, lleno de ocasiones para ambos equipos, terminó decantándose por el cuadro azulgrana, que llegó vivo a la segunda parte gracias a la poca pegada blanca. Mathieu, Ronaldo y Suárez fueron los goleadores del encuentro disputado en el Camp Nou.


Asistieron casi cien mil aficionados y alrededor de 800 periodistas de distintos países para cubrir notas (antes, durante y después) del partido, pero los protagonistas fueron 22: los jugadores azulgranas y madridistas. Mateu Lahoz, colegiado valenciano y debutante en el Clásico, no influyó en el resultado. El cotejo tuvo dos fases: una primera parte completamente controlada por un Madrid impreciso de cara a puerta y un segundo tiempo en el que los dirigidos por Luis Enrique pusieron, nuevamente, el marcador a su favor y controlaron el balón gracias al agotamiento del cuadro blanco.

Los diez primeros minutos del clásico fueron tranquilos, de dominio blaugrana pero sin asedio con peligro al área de Iker Casillas. Iniesta lo intentaba por banda izquierda, donde habitualmente se mueve, hasta que se hizo daño cuando llegaba a línea de cal tras un choque fortuito con Carvajal. Comenzaron, entonces, las imprecisiones en la salida del balón de los locales y el Madrid reaccionó, agilizando las transiciones y moviendo el cuero de un lado a otro constantemente con Modric a la cabeza. Cristiano tuvo el gol en el minuto once, pero el travesaño se lo negó. En la jugada siguiente, Isco también estuvo a punto de enmudecer el estadio al sacar un disparo que se fue desviado por poco.

Apenas corría el minuto 19, cuando Pepe sale de su posición para cortar un balón ante Suárez y el uruguayo recibe la falta del portugués. Messi, desaparecido en la mayoría del partido, saca un centro con la rosca precisa para que Jérémy Mathieu, anticipando con mucha facilidad a Sergio Ramos, gane el duelo aéreo y abra el marcador a favor de los líderes de la Liga. A pesar de esto, Cristiano y compañía no se vinieron abajo y lograron la igualdad después de que Neymar tenga el 2-0 en sus pies. Nació la contra conducida por Modric, quien ve a Benzema tirando la diagonal y habilita al francés quien, con un tacón que demuestra toda su dimensión futbolística, deja a Ronaldo solo ante Bravo para que el portugués haga justicia en el Camp Nou. El conjunto blanco trató de remontar el resultado pero un Piqué imperial y un Bravo sensacional lo impidieron. Así terminó el primer tiempo.

El segundo periodo estuvo marcado por el cansancio del Madrid; hace mucho que el Barça no le ganaba en físico al medio campo merengue, siempre implicado en tareas defensivas y ofensivas. Los encargados de organizar el juego y nutrir a la 'BBC' llegaron fundidos y Messi y compañia lo aprovecharon, sin antes pasar un mal momento en defensa, cuando Bravo le gana en el mano a mano a Karim Benzema. Ese sería el penúltimo ataque del actual campeón de Europa en toda la segunda mitad.

Mención aparte es la que merece el gol de Luis Suárez. Minuto 56 (cabe decir que fue una jugada que tomó por sorpresa a todos los espectadores): Dani Alves observa el desmarque del '9' y manda un pase de poesía dirigido al charrúa. Todo bien hasta aquí. Ahora, hay que deshilachar la jugada y el desenlace: el brasileño manda un pase bombeado de larga distancia (unos 60 metros) y el control orientado con el exterior del pie a la carrera, dejando atrás a Ramos y mal parado a Pepe, es lo que le da la ventaja suficiente al uruguayo para tener una milésima más de segundo, sacar el derechazo cruzado y completar una jugada de ensueño. No es perfecta por la elaboración o cantidad de toques, esto fue puramente técnico. Exquisito y excelso, para ser más precisos. Suárez tumbó al Madrid con su tanto.

A partir de ahí, los campeones del mundo tiraron la toalla y Cristiano perdió los papeles tras recibir una falta de Javier Mascherano en el medio del campo que terminaría sin sanción para el de Madeira. Xavi y Busquets entraron para enfriar el partido pero el tridente culé siguió generando ocasiones; sin embargo, la falta de pólvora y Casillas evitaron un marcador más abultado (sin olvidar que el Real gozó de sus oportunidades en la primera mitad).

El árbitro pitó el final del choque, con un Madrid muy digno y un Barça más líder aún sacándole cuatro puntos de ventaja a su escolta. No es una diferencia decisiva, teniendo en cuenta los partidos que deben disputar ambos, pero sí es importante, ya que a falta de diez jornadas, los de Luis Enrique son favoritos al título de liga.

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