Barcelona y Juventus pondrán el juego el reinado de Europa el 6 de junio en el Olímpico de Berlín. Los españoles deben disputar aún la final de copa frente al Athletic de Bilbao el 30 de mayo, pero los bianconeros llegan al choque con opciones de lograr la histórica triple corona.
Solo uno lo puede conseguir: catalanes o italianos. El Barcelona, en caso de coronarse campeón en las tres competiciones, lo haría por segunda vez en su historia; la Juventus, por primera. Antes, los de Luis Enrique juegan en el Camp Nou contra el Athletic de Valverde por la final de la Copa del Rey para ya pensar en lo que será el duelo que decidirá, probablemente, cuál es el mejor equipo del mundo.
Y es que el cuadro presidido por Josep Maria Bartomeu llegó con la plantilla completa al tramo decisivo de la temporada gracias a la gestión de minutos efectuada por su entrenador. Rotaciones discutidas..., pero al fin y al cabo sus jugadores se lo agradecen, ya que ninguno anda seriamente fatigado. Lo que sí es raro es el problema de Suárez. El Barcelona, como muchos grandes, tiene esa mala costumbre de ocultar el verdadero alcance de las lesiones de sus jugadores importantes, y de ahí no juegan cinco partidos cuando el parte médico publicado indica una semana de para.
Los que ocupan la zona medular se han repartido la cantidad máxima de minutos posible, el técnico asturiano no exprimió a sus jugadores: Rakitic, al igual que Iniesta, ha sido dosificado perfectamente; Busquets alternó con Mascherano el puesto de pivote; Rafinha es el cambio preferido del técnico asturiano para equilibrar la cifra de minutos entre titulares y suplentes; y Sergi Roberto, que ha tenido poco protagonismo y fue utilizado como en cotejos de fase de grupos de Champions o primeras instancias de Copa del Rey.
Por otro lado, la Juventus ganó la Copa de Italia y dejó a la Lazio a puertas del título. En uno de los partidos más entretenidos de la temporada en Italia, los de Allegri se proclamaron campeones por segunda vez en lo que va de la 14/15 (conquistaron la Serie A a falta de cinco jornadas para el cierre) y tienen el 'triplete' a tiro. Ganarle al Barcelona y ahí lo tienen. Les sobra equipo para lograrlo y también llegan enteros tanto física como futbolísticamente. Este fin de semana recibieron y ganaron al Napoli que buscaba, y tendrá que luchar por él en último partido, el boleto directo a la siguiente edición de Champions. Los locales se dieron el lujo de reservar a Chiellini, Evra, Vidal y Tévez porque el choque se antojaba de mucho roce, y perder a un pilar a dos semanas de la final de Berlín frente al Barcelona...
"Nuestros objetivos eran copa y liga. Berlín es un sueño." Afirmaba Allegri tras la consecución de ambos trofeos, porque un equipo italiano no llegaba a semifinales de Champions desde 2010, cuando el Inter de Mourinho dejó en lacarrera al Barcelona y derrotó después al Bayern en la final del Bernabéu (2-0). La estadística dice que estar en la final tras haber eliminado al vigente campeón asegura el título desde la 09/10 y, si es que no lo hace, supone una motivación enorme. La Juventus de Tévez, Morata y compañía eliminó al Madrid de la BBC, de James... de la Décima, y eso no es poco.
Todo se verá el 6 de junio, cuando el balón ruede en el Olímpico de Berlín. Las apuestas dan como favorito al Barcelona, pero el 'Apache' ya advirtió cuando se empató en el Bernabéu: "Que no nos seamos favoritos nos engrandece." Llorente también: "No siempre gana el mejor." Tenemos dos justos finalistas y un partidazo por delante.
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Un repaso de la actualidad de las ligas más relevantes del viejo continente. Incluye torneos como Champions o Europa League, así como artículos de opinión.
lunes, 25 de mayo de 2015
lunes, 4 de mayo de 2015
Se abren las semifinales de Champions
Mañana se juega la ida de semifinales de la UEFA Champions League. Los cuatro participantes quieren disputar la final en Berlín.
Las llaves iniciarán con el duelo particular entre la Juventus de Turin, reciente campeón de la Serie A, y los actuales campeones del certamen, el Real Madrid. Los dirigidos por Ancelotti visitarán el feudo de la Vecchia Signora y al día siguiente, Guardiola regresará al estadio donde muchas alegrías tuvo, pero esta vez lo hará como entrenador del Bayern Múnich.
Ambas llaves tienen datos importantes como las bajas que tienen tres de los cuatro conjuntos. Los merengues afrontan el partido con la baja confirmada de Luka Modric a la espera de la recuperación de Karim Benzema. Gareth Bale superó sus molestias en el gemelo y se dice que volverá al once titular en el partido de ida, mientras que los italianos tienen que suplir la ausencia del francés Paul Pogba en el once titular ya que todavía no está al cien por cien debido una lesión muscular.
Los bávaros llegan mermados al choque del miércoles ante el Barcelona, y es que Robben, Alaba, Ribéry y Badstuber se perderán el encuentro de ida en el Camp Nou. El polaco Robert Lewandowski era seria duda pero se anunció que jugará con una máscara tras sufrir una lesión en la mandíbula y nariz. Bastian Schweinsteiger y Javi Martínez acaban de volver a la acción tras muchos percances físicos esta temporada, lo que ha disminuido su influencia en el once del de Santpedor, que sabe que la situación que afronta su equipo es crítica en este tramo de la temporada.
El único que no tiene bajas es el Barcelona, conjunto que ha llegado entero físicamente a esta fase decisiva, donde todos los títulos se ponen en juego. Y eso es lo que ha logrado Luis Enrique. Su equipo es que el llega con más energías gracias a que los jugadores no cargan una cantidad excesiva de minutos en sus piernas. Los catalanes están vivos en las tres competiciones y, de momento, las afrontan con todo el plantel disponible.
Esta semana se juega solamente la idea y en la próxima se decidirán los finalistas tras disputarse la vuelta. El Real Madrid y Bayern tienen el factor a favor de jugar el segundo partido en casa y -si es que estuviese encarrilada- sellar su pase a la gran final que se disputará en Berlín el 6 de junio. Por entonces, los cuatro equipos deben dejarse la piel en la cancha.
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Las llaves iniciarán con el duelo particular entre la Juventus de Turin, reciente campeón de la Serie A, y los actuales campeones del certamen, el Real Madrid. Los dirigidos por Ancelotti visitarán el feudo de la Vecchia Signora y al día siguiente, Guardiola regresará al estadio donde muchas alegrías tuvo, pero esta vez lo hará como entrenador del Bayern Múnich.
Ambas llaves tienen datos importantes como las bajas que tienen tres de los cuatro conjuntos. Los merengues afrontan el partido con la baja confirmada de Luka Modric a la espera de la recuperación de Karim Benzema. Gareth Bale superó sus molestias en el gemelo y se dice que volverá al once titular en el partido de ida, mientras que los italianos tienen que suplir la ausencia del francés Paul Pogba en el once titular ya que todavía no está al cien por cien debido una lesión muscular.
Los bávaros llegan mermados al choque del miércoles ante el Barcelona, y es que Robben, Alaba, Ribéry y Badstuber se perderán el encuentro de ida en el Camp Nou. El polaco Robert Lewandowski era seria duda pero se anunció que jugará con una máscara tras sufrir una lesión en la mandíbula y nariz. Bastian Schweinsteiger y Javi Martínez acaban de volver a la acción tras muchos percances físicos esta temporada, lo que ha disminuido su influencia en el once del de Santpedor, que sabe que la situación que afronta su equipo es crítica en este tramo de la temporada.
El único que no tiene bajas es el Barcelona, conjunto que ha llegado entero físicamente a esta fase decisiva, donde todos los títulos se ponen en juego. Y eso es lo que ha logrado Luis Enrique. Su equipo es que el llega con más energías gracias a que los jugadores no cargan una cantidad excesiva de minutos en sus piernas. Los catalanes están vivos en las tres competiciones y, de momento, las afrontan con todo el plantel disponible.
Esta semana se juega solamente la idea y en la próxima se decidirán los finalistas tras disputarse la vuelta. El Real Madrid y Bayern tienen el factor a favor de jugar el segundo partido en casa y -si es que estuviese encarrilada- sellar su pase a la gran final que se disputará en Berlín el 6 de junio. Por entonces, los cuatro equipos deben dejarse la piel en la cancha.
@ChampionsLeague: Fecha, hora y canales para ver duelos de semifinales > http://t.co/Q8XX1c9k4g pic.twitter.com/XQjU54xQ6p
— rpp deportes (@rppdeportes) Mayo 4, 2015
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domingo, 3 de mayo de 2015
La Liga más emocionante
El Barcelona y el Real Madrid ganaron sus respectivos compromisos (contra el Córdoba y Sevilla respectivamente) por el torneo local y sigue la incertidumbre sobre quién levantará el trofeo a final de temporada.
La campaña pasada se definió en la última jornada entre el Barcelona y Atlético Madrid, donde los colchoneros se proclamaron campeones en el Camp Nou al necesitar -como mínimo- un empate. Ahora, el asunto es entre los clásicos rivales del fútbol español. Pero ambos equipos tienen encuentros clave, como el que los azulgranas tendrán con los actuales campeones en el Calderón y los dirigidos por Ancelotti disputarán frente al Valencia en el Bernabéu. Si ambos equipos no tropiezan antes de la última jornada, el campeón saldrá del Barcelona-Deportivo y Real Madrid-Getafe.
Los líderes de la Liga parten con una ventaja de dos puntos que antes era de cuatro, pero gracias al empate en el feudo del Sevilla, esta distancia se recortó favoreciendo a su más inmediato perseguidor: el Madrid de Cristiano. Y es que los catalanes han llegado más frescos al tramo decisivo de la temporada gracias a las rotaciones que efectuó Luis Enrique desde principios de temporada, algo de lo que Ancelotti ha prescindido y le ha traído consecuencias negativas.
Ambos deben afrontar, primero, la ida de las semifinales de la Champions League. Esto supone un gran desgaste físico. El Bayern de Guardiola enfrentará al Barcelona en España y el Madrid debe viajar a Turín para obtener un buen resultado ante la Juventus. Tras esto, se reanudará la disputa por torneo liguero y luego, se definirán los finalistas de la UEFA Champions League. Es un calendario todavía exigente para ambas escuadras españolas, teniendo en cuenta que tanto bávaros como bianconeros ya son campeones matemáticamente en sus distintas ligas.
Tampoco hay que olvidar la pelea por los puestos que clasifican a la siguiente UEFA Champions League y UEFA Europa League. El conjunto del Cholo anda tercero en la tabla a cuatro puntos del Valencia, que ocupa la cuarta plaza y opta por jugar el repechaje para la próxima edición de Champions. El Sevilla de Emery, actual quinto, quiere terminar el campeonato como cuarto y así jugar una llave que, en estos momentos, pertenece a los dirigidos por Nuno, ya que el terminar por debajo del Valencia le otorga un cupo para la siguiente Europa League, torneo donde se están acostumbrando a participar y son los actuales campeones.
Son tres fechas apasionantes las que aún se deben jugar a muerte. Recordando una disputa por la Liga entre los dos más poderosos, a estas alturas del campeonato, hay que remontarse a la temporada 09/10, cuando los azulgranas se llevaron la famosa "Liga de los 99 puntos" ante su eterno rival. Guardiola y Pellegrini eran los técnicos en ese entonces. ¿Podrán Luis Enrique y Ancelotti regalarnos un final parecido?
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La campaña pasada se definió en la última jornada entre el Barcelona y Atlético Madrid, donde los colchoneros se proclamaron campeones en el Camp Nou al necesitar -como mínimo- un empate. Ahora, el asunto es entre los clásicos rivales del fútbol español. Pero ambos equipos tienen encuentros clave, como el que los azulgranas tendrán con los actuales campeones en el Calderón y los dirigidos por Ancelotti disputarán frente al Valencia en el Bernabéu. Si ambos equipos no tropiezan antes de la última jornada, el campeón saldrá del Barcelona-Deportivo y Real Madrid-Getafe.
Los líderes de la Liga parten con una ventaja de dos puntos que antes era de cuatro, pero gracias al empate en el feudo del Sevilla, esta distancia se recortó favoreciendo a su más inmediato perseguidor: el Madrid de Cristiano. Y es que los catalanes han llegado más frescos al tramo decisivo de la temporada gracias a las rotaciones que efectuó Luis Enrique desde principios de temporada, algo de lo que Ancelotti ha prescindido y le ha traído consecuencias negativas.
Ambos deben afrontar, primero, la ida de las semifinales de la Champions League. Esto supone un gran desgaste físico. El Bayern de Guardiola enfrentará al Barcelona en España y el Madrid debe viajar a Turín para obtener un buen resultado ante la Juventus. Tras esto, se reanudará la disputa por torneo liguero y luego, se definirán los finalistas de la UEFA Champions League. Es un calendario todavía exigente para ambas escuadras españolas, teniendo en cuenta que tanto bávaros como bianconeros ya son campeones matemáticamente en sus distintas ligas.
Tampoco hay que olvidar la pelea por los puestos que clasifican a la siguiente UEFA Champions League y UEFA Europa League. El conjunto del Cholo anda tercero en la tabla a cuatro puntos del Valencia, que ocupa la cuarta plaza y opta por jugar el repechaje para la próxima edición de Champions. El Sevilla de Emery, actual quinto, quiere terminar el campeonato como cuarto y así jugar una llave que, en estos momentos, pertenece a los dirigidos por Nuno, ya que el terminar por debajo del Valencia le otorga un cupo para la siguiente Europa League, torneo donde se están acostumbrando a participar y son los actuales campeones.
Son tres fechas apasionantes las que aún se deben jugar a muerte. Recordando una disputa por la Liga entre los dos más poderosos, a estas alturas del campeonato, hay que remontarse a la temporada 09/10, cuando los azulgranas se llevaron la famosa "Liga de los 99 puntos" ante su eterno rival. Guardiola y Pellegrini eran los técnicos en ese entonces. ¿Podrán Luis Enrique y Ancelotti regalarnos un final parecido?
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lunes, 27 de abril de 2015
lunes, 20 de abril de 2015
Semana de Champions
Barcelona, Real Madrid, Porto y Juventus son los favoritos para clasificar a semifinales.
El día de mañana arrancan los partidos de vuelta de los cuartos de final de la presente edición de la Champions League, el torneo europeo más importante a nivel de clubes. Con partidos interesantes como Bayern-Porto o Real Madrid-Atlético de Madrid, los equipos se jugarán todo en unas llaves muy emocionantes. El PSG tiene muy difícil la clasificación en el Camp Nou, mientras que el ambiente en Mónaco es un poco más positivo.
El Barcelona buscará sellar su pase a semifinales (13:45 hora peruana), pero antes debe disputar su encuentro correspondiente contra los dirigidos por Laurent Blanc y no puede especular con el resultado de la ida. El cuadro parisino recupera a Zlatan Ibrahimovic y a Verratti, ambos bajas en la ida por sanción. Thiago Silva quedó fuera de la convocatoria, en la que sí entró su compatriota David Luiz. Simultáneamente, el Bayern de Guardiola buscará la hazaña cuando reciba al Porto de Lopetegui. Los bávaros creen en la remontada y los portugueses vienen en plena confianza, demostrando un gran nivel de fútbol.
El partido más atractivo es el derbi madrileño: Real Madrid contra Atlético Madrid. El partido se disputará en el Santiago Bernabéu (13:45) este miércoles. El equipo dirigido por Ancelotti llega algo mermado por las bajas de Luka Modric, Gareth Bale y la más que posible ausencia de Karim Benzema. El Atleti se aferra a la estadística de la presente temporada, donde los blancos no han ganado ninguno de los siete encuentros disputados entre ambos; sin embargo, cuando se habla de Champions, el Madrid es otro. Y mientras se juega este cotejo, la Juventus tratará de hacer los deberes ante el Mónaco en Francia. El cuadro del Principado solo ha perdido un encuentro jugando de local en esta competición, aunque muestra muchas complicaciones a la hora de ser protagonista dentro del césped.
Si bien es cierto que en las anteriores ediciones de la Champions no se sorteaban las semifinales, este año, el formato ha cambiado y la UEFA ha decidido sortear todos los emparejamientos posibles hasta la final. Este sorteo se llevará a cabo el 24 de abril en Suiza donde cualquiera tiene chances de disputar la final y jugarla en el Olímpico de Berlín. Nivel hay, y de sobra.
Lo más importante del fin de semana
Se disputaron partidos clave este fin de semana por la lucha de los títulos ligueros en Europa. La Liga está que arde, mientras que la Premier League y la Bundesliga están definidas.
En España se jugó la trigésima segunda jornada del torneo local. El Barcelona ganó su encuentro en el Camp Nou frente a un Valencia que mereció más y que incluso jugó cómodo todo el partido, hasta que Messi sentenció. Suárez madrugó a los valencianos con una definición con el exterior tras una asistencia de Leo y al borde del final, el argentino liquidó el choque, echándole presión al
Madrid, que hizo los deberes ante un Málaga muy ordenado y peligroso en ataque (3-1). Lo más destacado del partido disputado en el Santiago Bernabéu fueron las lesiones de Gareth Bale y Luka Modric. El croata sufrió un esguince de ligamento en una rodilla y se perderá el resto de la temporada salvo una hipotética final de Champions League, mientras que el galés notó un pinchazo en un gemelo, lo que significa un problema muscular.
Por la trigésima tercera jornada de la Barclays Premier League, el Chelsea recibió de local al Manchester United. El encuentro acabó 1-0 a favor de los londinenses gracias al gol de Eden Hazard en el minuto 38. El City ganó su compromiso contra el West Ham. Los goleadores fueron Agüero y Collins en propia meta. El Arsenal, conducido por un gran Alexis Sánchez, se clasificó a la final de la FA tras eliminar al Reading en tiempo añadido (2-1) y disputará la siguiente jornada del torneo local contra los de Mourinho, con quienes tienen una diferencia de diez puntos.
El Bayern, actual campeón de la Bundesliga, visitó al Hoffenheim y se llevó los tres puntos. Rode y Beck (en propia meta) fueron los goleadores. Por otro lado, el Wolfsburgo empató de local con el Schalke 04. Sané adelantó a los visitantes en el minuto 53 y Kevin de Bruyne emparejó las cosas en el 78'. Farfán disputó los 90 minutos del encuentro jugado en el Volkswagen Arena. Su clásico rival, el Dortmund, regresó a la senda del triunfo tras ganar su partido correspondiente frente al modesto Paderborn (3-0).
Con dos de las tres ligas más importantes casi definidas, está por ver cómo se define el torneo español, donde la diferencia entre el Barcelona y Madrid es de tan solo dos puntos, a falta de seis partidos por disputarse. Los líderes visitan a su clásico rival, el Espanyol, y los blancos deben visitar Balaídos para chocar con el Celta de Vigo.
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domingo, 19 de abril de 2015
La identidad es clave
La mayoría de equipos tienen una forma de jugar (y pueden) de acuerdo a sus posibilidades. Están quienes solucionan esa falta de identidad con las individualidades, pero no siempre se obtienen resultados favorables.
En el fútbol vale todo lo que esté dentro de la legalidad para ganar. Está permitido encerrarse en el área todo el partido y ganarlo tras un saque de esquina en el último suspiro del encuentro. El amante de este deporte -en su mayoría- rechaza esa forma, pero al fin y al cabo, el entrenador es el que impone su manera de jugar y es imposible no notarlo. Los jugadores son los que se deben adecuar a ese estilo y plasmarlo a la perfección en el campo. Esto acostumbra a la afición, con el tiempo y éxitos (los títulos no lo son todo para equipos de menor jerarquía), a una forma y la reclama cada vez que acude al estadio. De ahí vienen los silbidos cuando el conjunto pierde sin la identidad que lo caracteriza.
Triangular y combinar: la mejor forma de enamorar al público. Pero existe también el contraataque, y hay que tener armas y saber hacerlo. El experto en esto es el Madrid. ¿Acaso nadie recuerda el primer gol de Cristiano en el Allianz Arena cuando el Bayern cayó estrepitosamente 0-4? Robo en campo propio, balón para Benzema, quien ve la corrida de Bale y se la deja. El galés se la lleva desde la media cancha hasta la frontal del área para asistir al portugués y así batir a Neuer. Una paliza al entonces campeón de Europa y una oda al juego directo. Muchos catalogaron ese tanto como 'el mejor contraataque del mundo'. Razones tenían, estaban en lo cierto. El arte de contraatacar se ha insertado en la cultura de juego de cualquier equipo, sin importar las cualidades de los mismos. No es que no se gana si no se sabe contragolpear, pero es la mejor forma de agarrar mal parado al rival.
La magia del tiki taka es un sello en varios equipos. Los que mejor lo maneja son el Arsenal y, en ocasiones, el Barcelona. El Madrid despliega un fútbol exquisito cuando juegan sus estrellas. La mejor prueba de ello la encontramos en la primera fase de la temporada, cuando los blancos destrozaron a los azulgranas en el Bernabéu, donde los de Luis Enrique se pudieron llevar a casa un resultado más abultado (3-1). El Chelsea de Mourinho también fulminó a sus rivales con un fútbol llamativo en la primera rueda de la Premier League. Con Fábregas como conductor del juego, los 'blues' su hicieron fuertes candidatos a conseguir la presente edición de la Champions League, pero con el paso de los meses y falta de rotaciones su nivel bajó considerablemente.
Hay gustos y opiniones. A unos no les importa la manera de jugar, solo el resultado. Otros consideran importante ganar respetando un estilo de juego. Existen casos (milagros) de equipos que ganaron títulos sin una idea clara de juego, como el Chelsea que se llevó la Champions de la temporada 11/12 con Roberto di Matteo de entrenador y un Drogba impresionante, eliminando al Barcelona y derrotando al Bayern en la final. Nadie sabe cómo lo logró. La fórmula tampoco duró mucho que digamos. Por eso, es fundamental tener una identidad para jugar.
En el fútbol vale todo lo que esté dentro de la legalidad para ganar. Está permitido encerrarse en el área todo el partido y ganarlo tras un saque de esquina en el último suspiro del encuentro. El amante de este deporte -en su mayoría- rechaza esa forma, pero al fin y al cabo, el entrenador es el que impone su manera de jugar y es imposible no notarlo. Los jugadores son los que se deben adecuar a ese estilo y plasmarlo a la perfección en el campo. Esto acostumbra a la afición, con el tiempo y éxitos (los títulos no lo son todo para equipos de menor jerarquía), a una forma y la reclama cada vez que acude al estadio. De ahí vienen los silbidos cuando el conjunto pierde sin la identidad que lo caracteriza.
Triangular y combinar: la mejor forma de enamorar al público. Pero existe también el contraataque, y hay que tener armas y saber hacerlo. El experto en esto es el Madrid. ¿Acaso nadie recuerda el primer gol de Cristiano en el Allianz Arena cuando el Bayern cayó estrepitosamente 0-4? Robo en campo propio, balón para Benzema, quien ve la corrida de Bale y se la deja. El galés se la lleva desde la media cancha hasta la frontal del área para asistir al portugués y así batir a Neuer. Una paliza al entonces campeón de Europa y una oda al juego directo. Muchos catalogaron ese tanto como 'el mejor contraataque del mundo'. Razones tenían, estaban en lo cierto. El arte de contraatacar se ha insertado en la cultura de juego de cualquier equipo, sin importar las cualidades de los mismos. No es que no se gana si no se sabe contragolpear, pero es la mejor forma de agarrar mal parado al rival.
La magia del tiki taka es un sello en varios equipos. Los que mejor lo maneja son el Arsenal y, en ocasiones, el Barcelona. El Madrid despliega un fútbol exquisito cuando juegan sus estrellas. La mejor prueba de ello la encontramos en la primera fase de la temporada, cuando los blancos destrozaron a los azulgranas en el Bernabéu, donde los de Luis Enrique se pudieron llevar a casa un resultado más abultado (3-1). El Chelsea de Mourinho también fulminó a sus rivales con un fútbol llamativo en la primera rueda de la Premier League. Con Fábregas como conductor del juego, los 'blues' su hicieron fuertes candidatos a conseguir la presente edición de la Champions League, pero con el paso de los meses y falta de rotaciones su nivel bajó considerablemente.
Hay gustos y opiniones. A unos no les importa la manera de jugar, solo el resultado. Otros consideran importante ganar respetando un estilo de juego. Existen casos (milagros) de equipos que ganaron títulos sin una idea clara de juego, como el Chelsea que se llevó la Champions de la temporada 11/12 con Roberto di Matteo de entrenador y un Drogba impresionante, eliminando al Barcelona y derrotando al Bayern en la final. Nadie sabe cómo lo logró. La fórmula tampoco duró mucho que digamos. Por eso, es fundamental tener una identidad para jugar.
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